El cerdito, de Arnold Lobel. Kalandraka Ediciones Andalucía, 2009
PAJARITO:
Ayer leí El cerdito. Es un libro de 67 páginas con muchos dibujos bastante bonitos. Cuenta la historia de un cerdito marrano que se queda sin lodazal el día que la granjera decide limpiar la granja. Al cerdito lo que más le gustaba era sentarse y bañarse en el lodazal, así que decide marcharse de la granja. Después de muchas aventuras llega a la ciudad, donde, por fin encuentra lo que buscaba. O eso cree...
Me ha gustado mucho. Es muy fácil de leer y comprender, aunque hay palabras que me han tenido que explicar mis padres como lodazal, que es un charco con barro, o enojado, que significa muy enfadado.
Es un libro divertido. El cerdito es bastante valiente porque decide marcharse de la granja, pero también tiene miedo, por ejemplo, cuando se encuentra con otros animales en la charca.
Lo que más me ha gustado del cuento es cuando llegan las bomberos en ayuda del cerdito.
Lo que menos me ha gustado es la granjera.
El cerdito me ha caído bastante bien, aunque creo que a mí no me gustaría vivir en un lodazal.
PAJARRACO:
Hace unos años, en la Feria del Libro de Madrid, una de las mujeres que atendían con tanta dulzura como eficacia la caseta de la editorial Kalandraka nos recomendó las Historias de ratones de Arnold Lobel. 'Todos los libros que ve aquí', nos dijo, 'están contenidos en este'. Exageraba, pero no mucho. Historias de ratones es un libro fantástico, como bien sabe cualquier compilador de literatura infantil. De hecho, uno de sus relatos aparece en la antología con que PAJARITO está aprendiendo a leer en el colegio.
Viene esto a cuento para explicar que cuando El cerdito llegó a nuestra casa ya éramos todos grandes admiradores de Lobel (EEUU, 1933-1987), admiración que no hizo sino crecer después de leer este libro.
Se suele apuntar que Lobel publicó varios libros en la colección I Can Read de Harper & Collins, pensada para que los niños aprendan a leer, y que eso explica la sencillez de su estilo. En realidad, la primera colaboración del escritor e ilustrador para esa colección es de 1970 y El cerdito se publicó por primera vez en 1969.
Pero, más allá de la sencillez de la expresión, lo cautivador de este cuento es la sencillez de la propia historia que cuenta. No es extraño que PAJARITO diga que es fácil de leer y comprender. Lobel tiene una sensibilidad extraordinaria para entrar en la mente de un niño. En un artículo publicado en 1999 en la revista argentina Imaginaria, Roberto Sotelo definía las narraciones de Lobel como "entrañables, ingenuas, algo melancólicas y decididamente hermosas", y no otra cosa es El cerdito.
En el fondo, su protagonista solo es un ser desvalido a quien la granjera se empeña en cambiar y a quien el granjero no termina de defender. En esa búsqueda de un sitio en el que encontrarse a gusto acaba atrapado, observado por todos, angustiado y sin entender nada.
El cuento tiene un final feliz, la granjera acaba entendiendo al cerdito y el animal vuelve a su pocilga, donde retoma su plácida y sucia existencia sin hacer daño a nadie. Pero uno no puede evitar cerrarlo preguntándose si en la vida real tenemos derecho a tener nuestro lodazal como nos dé la gana o estamos rodeado de granjeras empeñadas en limpiárnoslo.



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